El aperitivo pide una bebida que acompañe la conversación sin secuestrarla. Una lager italiana de perfil ligero funciona por una mezcla de carbonatación, amargor moderado y un final limpio que permite volver a aceitunas, quesos y embutidos sin saturarse.
La mayoría pertenece a la familia de las lagers pálidas internacionales. Su atractivo está en resolver la ocasión: refrescan, acompañan y no exigen una cata de veinte minutos antes del primer sorbo.
El error es servirla tan fría que desaparezca todo. Entre 4 y 7 °C suele haber suficiente frescura para una tarde de verano y suficiente temperatura para reconocer cereal, hierbas y el pequeño golpe de amargor del final.
Don Lúpulo propone un aperitivo sin protocolo: Peroni, pan crujiente, algo salado y cero discursos sobre cuál país inventó la cerveza perfecta. La mejor lager deja espacio para que la comida también respire.
Recomendación de Don Lúpulo: Peroni Nastro Azzurro
— Don Lúpulo
Ex-Styrian Golding · Crítico independiente · Santiago de ChileSobre Don Lúpulo
Don Lúpulo nació técnicamente en los valles del Tirol, como un humilde cono de Styrian Golding dentro del maletín de cuero del Profesor D'Agusto E'Iniano — Specialista in Apicoltura e Dottorato in Regali Pubblicitari de la Università del Favol di Torino, Piemonte, Italia —, quien en uno de sus estudios sobre fermentación apícola había reunido una colección de lúpulos europeos de primera categoría. El profesor viajó a Chile por negocios de apicultura. El cierre del maletín no viajó muy bien.
En la cinta de equipajes del aeropuerto de Pudahuel, Don Lúpulo aprovechó su momento, rodó discretamente por el terminal y desapareció en Santiago con la tranquilidad del que no tiene visa pero tampoco tiene apuro. Lo que encontró fue una escena cervecera artesanal joven, honesta y llena de potencial. Recorrió cervecerías de norte a sur, aprendió chilenismos, olió fermentaciones, tomó notas. Nunca más pensó en volver a Europa.
Hoy comparte desde Chile todo lo que sabe: curiosidades, consejos, historia y opiniones sin filtro sobre el noble arte de la cerveza. El Profesor D'Agusto sigue sin saber dónde fue a parar ese lúpulo. Probablemente lo supone.